Clase de Hip Hop vista desde la cámara de Miguel Paubel

Fantástico trabajo de Miguel Paubel, describiendo con su cámara una clase de Hip Hop del grupo de Avanzado impartida por Marcos Zhang.

Fotógrafo: Miguel Paubel

¡A bailar!

Con el inicio del año son muchas las personas que se proponen hacer deporte para perder los kilos de más. Se suele empezar con muchas ganas pero es habitual que, a las pocas semanas, la pereza se imponga al deseo de ponerse en forma. Por este motivo, es muy importante buscar actividades que además de hacernos mover, nos resulten divertidas. Un claro ejemplo son los programas de fitness basados en coreografías de baile como la Zumba.

 

La Zumba es una actividad cardiovascular que combina pasos de baile con movimientos de tonificación muscular. Esta disciplina fue creada por el colombiano Beto Pérez, un bailarín profesional, coreógrafo e instructor de aeróbic.

En su diseño integró pasos de baile de distintos ritmos latinos (salsa, bachata, merengue, reggeaton, samba, etc.), modificándolos para conseguir un entrenamiento cardiovascular efectivo. El resultado final es una divertida actividad que aporta todos los beneficios del baile junto a los del fitness.

Principales beneficios de la Zumba

  • Mejora el sistema cardiovascular pues favorece la circulación sanguínea. La práctica regular de ejercicio consigue reducciones en las cifras de tensión arterial y mejora el perfil lipídico.
  • Contribuye a la pérdida de peso y volumen al quemar calorías y aumentar el metabolismo. Bailar puede quemar tantas calorías como nadar o ir en bicicleta. Media hora de baile intenso puede suponer un gasto de 200 a 400 calorías.
  • Mejora el tono muscular al reafirmar la musculatura.
  • Enfortece los huesos. Los movimientos laterales del baile fortalecen huesos como la tibia y el fémur y pueden contribuir a prevenir o retrasar la pérdida de masa ósea (osteoporosis).
  • Potencia la coordinación de movimientos y la psicomotricidad.
  • Aumenta la resistencia física y la flexibilidad.
  • Mejora el estado de ánimo. La música y las coreografías que acompañan al ejercicio estimulan la secreción de endorfinas, unas sustancias químicas del cerebro que provocan sensación de bienestar. Una sesión de zumba es ideal para liberarse de las tensiones tras un día intenso.

La práctica de Zumba como sesión dirigida en un gimnasio implica un componente social que ofrece la oportunidad de entablar amistades, mejorar la autoestima y tener una actitud positiva frente a la vida.

Fuente Artículo: http://www.medicina21.com

Lo que el ballet puede hacer por tu cuerpo

Nació como parte de la ópera y desde que se separó, el ballet clásico no ha hecho más que deleitar: además de la 1452573_258825107604817_467909734_nadmiración que causa, también ha provocado críticas por su severidad y por exigir lo que algunos señalan como “poses poco naturales”. Pero en los últimos tiempos ha estado ganando popularidad como una forma de ejercicio.

Olvida la imagen tradicional de niñas en tutús rosados. Hoy en día, las clases de ballet bien pueden estar dirigidas a gente mayor que no sueña con ser prima donna.

Su intención es mantenerse en forma y sano, lo que nos llevó a preguntarnos cuáles son los beneficios de entregarse a esta antigua forma de arte.

Una clase de ballet provee una sesión de ejercicio rigurosa. Cuando los bailarines profesionales bailan en el escenario, lo que vemos son poses perfectas y agraciados movimientos, pero de cerca es evidente que el esfuerzo es arduo y el sudor corre. Las clases se enfocan en muchas partes diferentes del cuerpo: brazos, piernas, músculos del estómago, pies y tobillos, que se van tornando cada vez más fuertes y firmes.

Practicarlo regularmente puede mejorar la postura y el equilibrio, lo que resulta en una figura más larga, delgada y elegante.

Es, no obstante, una forma extrema de movimiento que ejerce mucha presión sobre las articulaciones. Los beneficios físicos del ballet se empezarán a notar en cuestión de unas pocas semanas de asistencia regular a las clases. Sin embargo, la sensación de bienestar de las lecciones será visible casi inmediatamente, pues además de la actividad física, el ballet es excelente para la salud mental.

Mientras que los bailarines ejercitan sus cuerpos, sus cerebros también están siendo estimulados.

No es posible participar de una clase sin concentrarse completamente. Los pupilos tienen que prestarle atención al profesor para poder aprender y repetir la coreografía. Tienen que trabajar para mejorar los pasos y posiciones y aprender a calcular su espacio en el salón de clase o escenario, todo al ritmo de la música. Porque puede ser complicado, obliga a la mente a enfocarse y estimula el cerebro. Hay estudios que indican que puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir de demencia.

El ballet también puede ayudar a quienes sufren de la enfermedad de Parkinson, pues sus síntomas a menudo incluyen la falta de equilibrio y coordinación, de manera que tomar clases regulares puede aliviar temporalmente esos problemas. Por otro lado, aunque la lección parezca exigente, puede ser una manera excelente de aliviar el estrés, pues el bailarín está completamente enfocado en el momento.

El mundo del ballet sigue siendo un espacio predominantemente femenino, pero a medida que los beneficios físicos del ballet se han ido conociendo más allá de los salones de clase y los escenarios, más hombres están incorporando la danza a su rutina de ejercitación. Muchos deportistas profesionales ya han descubierto cómo el ballet les puede ayudar.

El futbolista Rio Ferdinand se entrenó como bailarín de ballet y en Estados Unidos es común que los futbolistas tomen clases, mientras que el equipo escocés de rugby 7 recibió entrenamiento psicológico del ex bailarín de la compañía de ballet rusa Bolshoi Misha Botting.

Aunque estos deportistas no tengan ninguna intención de convertirse en los Nureyevs del siglo XXI, entienden que el ballet hace que sus músculos sean más fuertes y mejora su equilibrio y postura.

El ballet puede contribuir al bienestar de la gente de una manera significativa, así que vale la pena animarse y buscar una barra en algún salón de clase en el que haya algo de música y un profesor que te enseñe qué hacer cuando ésta suene.

Fuente Artículo: http://www.danzaballet.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies